Algunas cuestiones básicas sobre contratación pública

Seguro que hay quien se pregunta si es este buen momento para trabajar con la administración pública. Sin duda, la respuesta es sí. En España hay más de 18.000 entes públicos. Algunos, es cierto, se enfrentan a graves problemas económicos; sin embargo, la mayoría están en una situación de solvencia que les permite afrontar los pagos a sus proveedores en tiempos razonables. En los últimos años, además, se han establecido diversos medios de control sobre los períodos de pago de los entes públicos y se publica la información al respecto, con lo que es relativamente fácil tener la información sobre qué entidades de la administración pública es de interés para trabajar. Por otro lado, la media de licitaciones diarias del conjunto de las administraciones públicas es entre 500 y 700. Lo que ofrece una enorme oportunidad de negocio.

¿Quién puede contratar con la administración pública? En principio, cualquier empresa que no haya incurrido en prohibición para contratar con la administración. Bien es cierto que hay ciertos procedimientos que exigen una capacidad solvencia y técnica por parte de los posibles licitadores que garanticen su capacidad para asumir el contrato, pero muchos otros procedimientos no exigen ninguna solvencia. Todo dependerá de la complejidad y el importe del contrato.

¿Es muy complicado conseguir un contrato público? El esfuerzo no dista mucho del necesario para conseguir uno en el sector privado, lo que sí cambian son las formas de presentación de oferta y el acceso a la información.

Otra pregunta habitual es cómo se adjudican los contrato. Ciertamente, existen los llamados contratos menores para procedimientos de pequeña cuantía (más adelante veremos cómo se estructura esto y qué límites hay), pero lo habitual es que haya que concurrir con otras empresas, por lo que es necesario conocer la forma de presentación de las proposiciones, cómo se valorarán las ofertas, y otros aspectos para poder presentar una oferta verdaderamente competitiva. Aunque al principio parezca muy complejo, la realidad es que con la práctica todo esto dejará de parecernos algo casi esotérico y se comprenderán perfectamente los mecanismos que rigen la contratación pública.

¿Cuándo pagan las administraciones las facturas de sus proveedores? Es cierto que, años atrás, las administraciones pagaban francamente mal y que muchas empresas no querían trabajar con ellas ante la posibilidad de tardar años, en algunos casos, en cobrar sus facturas. Actualmente existe la obligación de pagar a 30 días de la emisión de la factura. Algunas no cumplen con esta obligación, pero, como decía antes, los datos de períodos de pago de las administraciones son publicados con carácter mensual o trimestral, dependiendo de los casos. Esta información nos permite saber con bastante exactitud el tiempo que tardaremos en cobrar y, por lo tanto, tomar una decisión sobre si trabajar o no con cada administración.